7,5

Tortilla de Patatas, Bar Txiki


Marta Rubio
País:
Localidad: 01008 Vitoria-Gasteiz (Alava)
Dirección: Sancho El Sabio, 14.
(+34) 945134363
Cierra: Domingo Tarde y Noche
Precio: 1,6 y 10,5 €


Legendario bar, inaugurado en 1981 por el matrimonio formado por Paco Rubio y Rosa Romo, llegado del valle cordobés de Los Pedroches, que inició un prospero negocio familiar, sustentado en la diligencia y simpatía de él, que se ocupaba de la barra y en la buena mano que tenía ella para las tortillas de patatas. Poco a poco fueron haciendo parroquia hasta llegar al momento actual, que se forman colas para comerla, sobremanera los fines de semana, en que sale una cada 4 minutos, según Marta, hija de los fundadores, que oficia y atiende junto a sus hermanos, Joseba y Luís, el establecimiento. Valga como testimonio de su clamoroso éxito el consumo mensual promediado durante el año de huevos y patatas: la friolera de 1.200 docenas y 1.400 kilos.
Su secreto, además de el punto y la personalidad de la tortilla, está en la especialización. Siempre hay, tentando el consumo, pinchos expuestos en la barra, solos o ilustrados con otros complementos independientes, que no se entremezclan, como la chistorra, por poner un ejemplo. Pero todo el mundo sabe que debe pedirla y esperar un minuto...para que salga de la cocina, calentita, humeante, recién hecha, lo que es posible dada la continua demanda. Un día triste no confeccionan no menos de 25 tortillas de 8 generosos pinchos. Y sábados y domingos...hay que tomárselo con calma, ya que la tasca, en verdad sencilla, se abarrota entre las 12.00 y las 15.00, no solo de los que van a degustarla, sino también de quienes recogen encargos. 

Entre las particularidades de la Tortilla del Txiki, la que más destaca es que la patata esta muy frita, incluso suele encontrarse algo tostada. A su vez llama la atención su jugosidad, se muestra  jugosa pero no babosa, exultante de huevo cremoso. Otra virtud es su textura  temblorosa...muy viva, con una altura y un diámetro medio, lo que incide en el control y la instantaneidad. Nada aceitosa, por tres razones: utilizan girasol, la fritura rápida hasta casi “tostar” las patatas, lo que evita que chupen aceite y, al final, justo al momento de montar, se escurren y se echan bien calientes a los huevos batidos; e inmediatamente se vierten a la sartén, entre treinta y cuarenta segundos por cada lado bastan y sobran para darle un color áureo y lograr la cremosidad deseada. 5 patatas medianas por 8 huevos, uno por pincho, configuran la pieza. Sabrosa, honesta, auténtica...convincente a más no poder. Cumple sobradamente todas las expectativas y de ahí que tenga tanto y tanto reconocimiento.

Tags: