El chef Paco Pérez estrena cinco ‘suites’ en el Miramar de Llançà (Alt Empordà)

21/07/2016

 El restaurante, con dos estrellas Michelin, complementa su exclusiva oferta gastronómica 

El chef Paco Pérez (5 estrellas Michelin) y su mujer, Montse Serra, han convertido la antigua fonda Miramar de Llançà, en el Alt Empordà (Girona), en un hotel boutique con cinco exclusivas habitaciones. Cinco suites con vistas al mar, situadas en el primer piso de Miramar y diseñadas para que el huésped se sienta como un invitado en casa del chef. Como explica Paco Pérez, “hemos situado la fonda al nivel del restaurante, para que, si vienes a casa a disfrutar de nuestra cocina, puedas quedarte, relajarte, dejarte cuidar y vivir la magia del Empordà”.

Los huéspedes de Miramar Rooms, además de poder disfrutar de la cocina de vanguardia de Paco Pérez y su menú degustación, podrán despertarse con un almuerzo de chef: con zumos naturales y shakes en combinaciones deliciosas, con productos ecológicos del Empordà, fruta, embutidos, huevos Benedictine, creaciones dulces hechas en casa (crepes, pasteles), etc.

 

Un espacio donde sentirse como un invitado 

Las cinco suites de Miramar Rooms tienen nombre de alga o planta marina (Posidonia, Laminaria, Gracilaria, Aonori y Wakame) y todas, excepto una, tienen balcón y vistas al mar. Garantizan la máxima intimidad, gracias a un servicio discreto y elegante, buscando satisfacer a un tipo de cliente que busca tranquilidad y una experiencia gastronómica completa.

Las habitaciones están equipadas con todas las comodidades (camas King size, climatización, wifi, tv, amenities de cosmética marina Algotherm). Su interiorismo, como el de todo el espacio, está diseñado para que el huésped se sienta como un invitado.  Por eso no hay recepción de hotel, sino un pequeño espacio de bienvenida a la entrada del restaurante. Y por eso todas las habitaciones son diferentes, a pesar de seguir un mismo estilo.

Los colores (piedra/beige), el mobiliario (con materiales nobles y tonos naturales) y toda la decoración persiguen crear un ambiente acogedor, confortable, de calma e intimidad. Con pequeños rincones de lectura o descanso, con sofás o mesitas, que recuerdan la sala de estar de una casa particular.

La reforma la ha dirigido Mª Eugènia Linares (LVArquitectura) y ha incluido la transformación de la entrada de Miramar y la transformación de las 10 habitaciones que quedaban en la primera planta del antiguo hostal en cinco suites exclusivas.

 

De chiringuito a restaurante con estrella y hotel boutique 

La historia de Miramar es la historia de Julia Cisneros, hija de Albacete y cocinera en el frente, y Alfons Serra, un “recadero” que hacía la ruta Barcelona-Portbou. En 1939, decidieron instalarse en Llançà y construir un humilde chiringuito de playa. Solo vendían bebidas y los “veraneantes” de la época se  traían su propia fiambrera. En plena posguerra, un viajero les preguntó si alquilaban habitaciones y ella, sin dudar, respondió que sí. Aquella noche Julia durmió en la playa y nació la Fonda Miramar.

En 1943, la fonda ya tenía las primeras habitaciones en la planta baja de Miramar y en el restaurante servían comidas. 10 años más tarde, la familia Serra construiría la segunda planta y la fonda iría creciendo hasta llegar a 45 habitaciones.

Pero en los 90, un joven Paco Pérez cambiaría su historia. Una mañana de verano se enamoró de una chica en pijama en la puerta de Miramar, Montse Serra, nieta de los fundadores, y su futuro quedó ligado para siempre. Juntos convertirían el restaurante en un 2 estrellas Michelin y juntos han convertido aquella fonda en cinco habitaciones exclusivas donde “cuidar” a los huéspedes como si fueran invitados.

 

(Con)tinuamos 2016…30 momentos 

Los huéspedes de Miramar Rooms podrán disfrutar también, si así lo desean, de la oferta gastronómica de Miramar, distinguida con dos estrellas Michelin. La carta, que va variando durante la temporada y que incluye algunos de los clásicos de Paco Pérez, ofrece este verano novedades como un arroz a banda con fondo marino, la crema de almendras, caviar, gamba y melón o la ventresca y lomo de atún rojo con matices “Umami”.

Para los más gastrónomos, es ineludible el menú degustación, titulado este año (Con)tinuamos 2016…30 momentos. Una sucesión en 30 detalles de creaciones frescas y ligeras que hacen un recorrido por el mar, el huerto y la montaña más cercanos a Llançà. Una explosión de sabores, texturas y temperaturas con intensidad y creatividad como hilo conductor con matices viajeros procedentes de Asia o Suramérica que se mezclan con el producto más local. No faltan toques divertidos, como pueden ser el “calamar pirata” o el “príncipe de Beukelaer”, en una sucesión de dos horas de la mejor técnica del equipo de Miramar, con Paco Pérez y Luis Alonso al frente de la cocina, Montse Serra coordinando la sala y Toni Gata como sumiller.