Comer para contar y contar para comer

15/01/2011
La Cátedra de Gastronomía presentó ayer el primer Máster en Ciencias Gastronómicas, Gestión y Restauración con un sencillo acto, celebrado en la Ermita de la Candelaria, en el que el periodista Tico Medina fue el encargado de actuar como maestro de ceremonias y ofreció una charla magistral mezcla de memoria histórica gastronómica y anecdotario de sabores raros.

 

Apenas faltan horas para que el primer Máster de Ciencias Gastronómicas, Gestión y Restauración deje de ser un sueño y se haga realidad con el inicio de las clases, el próximo lunes, en la sede del Rectorado. A modo de aperitivo de tal acontecimiento, tuvo lugar ayer en la Ermita de la Candelaria la presentación pública del máster, nacido del esfuerzo conjunto de la Universidad de Córdoba y la Fundación Bodegas Campos. Con este pretexto, además del director de la Cátedra de Gastronomía, José Ignacio Cubero, el presidente y el gerente, respectivamente, de la Fundación Bodegas Campos, Javier Martín y Ramón Pina; y el director del Area de Cultura Gastronómica de la Universidad, Rafael Jordano; ofreció el periodista y colaborador de Diario CORDOBA Tico Medina una magistral charla titulada Comer para contar . Con el talento y la torería que le caracterizan, este maestro de la palabra realizó un recorrido de lo más ingenioso por los recuerdos ligados al paladar que ha acumulado a lo largo de su dilatada trayectoria. De esta forma, compartió con los presentes a qué sabe el manatí, "una mezcla de cerdo y centollo", confesó haber comido "seso de mono vivo", describió el sabor de la carne blanca del lagarto de Jódar en Jaén o el de la iguana de campo, "conocida en el desierto mexicano como la gallina de palo". En su verborreica disertación Tico Medina halló lugar para recordar que su abuelo Salvador "fue quien enseñó a Alfonso XIII a comer sardinas asadas sin tenedor" y citó frases memorables de Cervantes, Alvaro Cunqueiro, Julio Iglesias o El Cordobés, también se refirió a encuentros con personajes como Indira Gandhi, Teresa de Calcuta, el Che o Pablo Neruda que están ligados a comidas concretas como el arroz al curry, el pan duro, las nueces o la tortilla de erizo. Todo ello, para volver a Córdoba y a las recetas tradicionales: la tortilla de patatas, las sardinas asadas "que me gustan más que una cuchara de caviar", confesó, o el salmorejo.
Después de escuchar y contar tal cantidad de relatos y recuerdos gastronómicos, se despertó el apetito y a nadie se le ocurrió mejor opción que acallar el estómago con el cóctel ofrecido por Bodegas Campos. Compartieron canapés alumnos del master, la cocinera, Celia Jiménez; la directora de la Escuela de Hostelería Mónica Muñoz; el director gerente de Bodegas Campos, Javier Campos; el director del Campus de Excelencia de la Universidad, Juan José Ruiz; y autoridades municipales como el concejal de desarrollo económico y empleo, Valentín Priego, o la gerente de la Fundación Córdoba Capital de la Cultura 2016, Carlota Alvarez Basso, que reforzaron con su asistencia la vinculación del proyecto, la Universidad y la capitalidad.
En cuanto al master, cabe señalar que, con una duración total de 600 horas y un coste de 5.000 euros, permitirá a los 35 alumnos matriculados obtener un título propio de la Universidad de Córdoba especializado en el desarrollo de conocimientos y habilidades directivas necesarias para la excelencia en la gestión de empresas de restauración, hoteles, cátering-banquetes y demás negocios de hostelería. Planteado como un combinado teórico práctico continuo, ofrecerá 8 salidas a puntos de Andalucía y clases a cargo de expertos de áreas tan diversas como el márketing, la publicidad, el turismo gastronómico, el aceite o internet.

 

                                                                                                                                         Diario Córdoba